Que nadie esté de acuerdo contigo no significa que tu no tengas la razón

Era Amor

sábado, 13 de octubre de 2018

Solo las Personas Inteligentes se Sanan. Un Sanador, un Tesoro de incalculable Valor

Solo las Personas Inteligentes creen en el Poder de la Sanación

No podría ser de otra manera. Sólo las personas inteligentes son capaces de no creerse lo que la Medicina de Escuela les diagnóstica, más aún, cuando se trata de enfermedades crónicas o terminales. Las personas inteligentes buscan alternativas. Las personas inteligentes cuando encuentran a un Sanador capacitado, no dejan de pasar esa oportunidad que les ofrece la vida para sentirse bien, sanos y felices.

Algunos (la gran mayoría) creen que son solo las personas ignorantes, de poca cultura, de bajo estatus social, gente supersticiosa, la que acude a las consultas de los buenos sanadores. ¡Qué equivocados están!

Así sean personas de poca cultura general, como intelectuales. Así sean personas con buena o mala economía. Así sean personas de alta alcurnia o de un estatus social más bajo, si son verdaderamente inteligentes acudirán a un Sanador, y, si ese Sanador está realmente capacitado por sus estudios y experiencia, o sea, que es un buen Sanador/Terapeuta, lo consultaran a lo largo de toda su vida.

Solo las personas Inteligentes son ella mismas, libres de Prejuicios

Gobernantes, políticos, científicos, doctores, adinerados, etc., acuden a Sanadores, aunque sea en secreto. Ellos creen, pero no en algo abstracto, sino en el hecho de que se sienten mejor, con más fuerzas, energía, más relajados, más sanos y más felices después de haber recibido una sesión de sanación.

Claro está, sería de tontos dejar escapara aquello o aquél que hace que nos sintamos mejor. Además si en una Terapia me siento mejor, y en dos mucho mejor, porque no seguir entonces visitando a ese sanador tan bueno. Sería de poco inteligente no sanarse cuando existe esa oportunidad ¿verdad?

Si existe un Sanador que puede deshacer de mi vida mis penas, mis traumas, mis frustraciones y mis enfermedades físicas, pues bienvenido sea porque es lo que estoy buscando, porque es lo que todo el mundo está buscando: La Felicidad. De inteligentes aprovechar la oportunidad de ser feliz.

La Sanación es el Tesoro que busca el Alma

El Sanador se convierte en el "médico", sanador, guía y protector de la familia inteligente. Los padres llevarán a sus hijos para que sean tratados por el Sanador, y los hijos a sus hijos, viendo el Sanador pasar por su consulta a varias generaciones de la misma familia a lo largo de su carrera.

Escribo este artículo porque he escuchado muy a menudo últimamente la frase del título de estas mis letras. Realmente son personas muy pero que muy inteligentes las que acuden a aquél que los sana y los educa en el arte de vivir, pero aún son más inteligentes las que se atreven a decirlo. Valgan estas mis palabras como homenaje hacia ellos.

Me acostumbran a decir: "si tuviera mucho dinero te contrataría de por vida, o las 24 horas del día". Lo anterior solo lo pueden decir las personas muy inteligentes.

El Escepticismo suele desaparecer cuando ya no queda otro "Remedio"

Algunos, debido a prejuicios, miedos, vergüenzas a lo que los demás podrían pensar y decir si se enterasen de que acuden a un Sanador, o quizás, el orgullo, la vanidad y la prepotencia de sentirse "menos" por creer que dejar en manos de un Sanador la salud de su cuerpo y alma sería un síntoma de debilidad, y no desean "depender" de alguien toda su vida, dejan de acudir a aquél Sanador que los ayudó en su momento, les resolvió los problemas, los guió, los sanó, los curó. De idiotas actuar de tal manera, sería como encontrar un tesoro y tirarlo a la basura.

Algunos solo se acuerdan del Sanador cuando ya no les queda otro remedio, y algunas veces, y no por venganza, sino por casualidad (o quizás Justicia divina), ya no encuentran a ese Sanador que les pudiera haber ayudado, porque se ha trasladado, se ha retirado, o lo que sea.

No esperes más. No seas tonto. Si conoces a un buen Sanador Terapeuta no lo dejes escapar, haz de él o ella parte de tu vida, de tus planes, de tu futuro, de tu familia, porque más vale, si así fuera el caso, "depender" de aquél que te sana, de aquél que trabaja para Dios y te trata con amor, que depender de un puñado de pastillas el resto de tu vida.

Damián Alvarez